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domingo, 30 de noviembre de 2014

Mariana Martos Calles, mon arrière-grand-mère, une vie au services des autres.

Fotografía de los años 20 del siglo XX cuando mis bisabuelos Juan y Mariana vivían en un cortijo. En la galera se hallan mi abuela y sus hermanas.

Mon arrière-grand-mère, la mère de ma grand-mère maternelle, est née à la fin du XIXème siècle dans une famille nombreuse de quatre frères et une sœur.

Sa vie est un exemple de sacrifice et de dévouement aux autres.

D’abord, elle s’est occupée de ses parents, ses frères et sa sœur, puisqu’elle était la plus âgée et par là-même elle s’est occupée de tous avec sa mère.

Tôt, elle s’est mariée avec Juan Ortiz, un brave homme avec lequel elle a passé les années les plus heureuses de sa vie, mais la mort le lui a arraché subitement car il a reçu une ruade d’un cheval ce qui lui a provoqué des blessures très graves à l’estomac provocant des vomissements de sang jusqu’au moment de sa mort.

Déjà auparavant la vie lui avait donné un autre grand coup puisque sa fille aînée était morte à cause d’une maladie mal soignée et l’unique fils qui venait dans un accouchement de jumeaux est mort aussi. C’est  pour cela que le couple n’avait pas de garçons.

Après la mort soudaine de son mari elle est restée seule avec six filles qu’elle a dû élever seule. C’est la raison pour laquelle elle a fait toutes sortes de travaux. De cette façon, elle a travaillé dans les champs. Elle a récolté des olives, elle a labouré les champs, elle a récolté des pois chiches et elle a moissonné. De plus elle faisait l’abattage du porc aux familles nanties de la ville. Elle faisait même les repas de mariage car elle éatit un cordon bleu. Et aussi elle a été sage-femme. De fait elle a aidé à accoucher une grande quantité d’enfants qui de nos jours sont encore habitants de Torreblascopedro.

Son dévouement a été tel qu’elle a obtenu d’acheter une petite oliveraie qu’elle a légué à ses filles.

D’autre part elle est devenue infirmière d’un cousin qui était malade de tuberculose puisque personne de sa famille ne s’était chargé de lui. Pour cette raison quand elle arrivait chez elle se lavait consciencieusement pour ne pas contaminer ses filles.

Malgré tout cela, cette femme exceptionnelle a été un défenseur acharnée de l’amour. C’est la raison pour laquelle elle a décidé d’accompagner une de ses nièces en pleine Guerre Civile espagnole à la frontière française pour retrouver son âme-sœur.

À la fin de sa vie elle s’est chargée de sa petite fille. Victime de la folie à cause d’un amour non partagé. À cause de sa folie celle-ci l’insultait et l’a jetée par terre. C’est la raison pour laquelle elle est restée au lit jusqu’à la fin de sa vie.

En définitive cette femme mérite un hommage bien qu’il soit posthume car son parcours vital est un exemple de vie et de dévouement aux autres et il faut reconnaître l’histoire de gens peu importants pour qu’ils ne tombent pas dans l’oubli.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

AREPA DOMINICANA

            De esta receta me habló una dominicana de nombre Elba afincada en Torreblascopedro, así que ni corto ni perezoso me puse y la elaboré, dándole a probar este postre a Elba y siendo la mejor respuesta el hecho de que me había salido mejor que a ella misma.

Por esto, creo que si las cosas se hacen con ganas éstas salen bien, siendo éste quizás el secreto del buen hacer en la cocina.
  
INGREDIENTES:
>1/2 taza de mantequilla derretida
>1 lata de leche evaporada
>1 taza de leche condensada
>3 tazas de agua fría
>2 tazas de harina de maíz
>1/2 taza de azúcar blanca
>1 cucharadita de sal
>pasas al gusto: ciruelas, arándanos, higos, uvas, dátiles...
>canela en rama (un palo)
>4 ó 5 clavos de olor
>coco rallado al gusto
>2 cucharadas de azúcar vainillado

 PASOS A SEGUIR:

            1/ En primer lugar, poner a hervir el palo de canela y los clavos de olor en medio vaso de agua por unos 3 minutos, colando el agua aromatizada y reservándola, retirando las especias.

2/ Acto seguido, colocar en una olla la leche evaporada, las pasas, la sal, el azúcar, el azúcar vainillado, el coco rallado, la leche condensada y la mantequilla, ligando bien todos los ingredientes a fuego bajito.

3/ A continuación, remojamos la harina de maíz con el agua restante sin dejar grumos.

Harina de maíz mezclada con agua.
4/ Mezclamos la harina con el resto de ingredientes y movemos continuamente para que no se formen grumos y hasta que se vaya secando y quedando como una pasta compacta o si se prefiere hasta que olamos que la pasta empieza a quemarse un poco, siendo el momento exacto para retirarla la pasta del fuego.

5/ Untamos con mantequilla y espolvoreamos con harina un molde para tartas y colocamos la pasta resultante en él.

6/ Horneamos durante 30 o 45 minutos hasta que esté dorada a 180º.

Arepa lista para cortar y servir, estando cubierta con azúcar glas y canela.
7/ Dejamos enfriar y desmoldamos.


¡¡¡BUEN PROVECHO!!!

viernes, 30 de agosto de 2013

Gastronomía de Torreblascopedro

La gastronomía tradicional torreña es eminentemente casera y está muy vinculada a la gastronomía de la provincia, guardando estrecha relación con los ciclos estacionales y festivos, y por supuesto con los productos más típicos de la zona, indiscutiblemente el aceite de oliva y la aceituna, si bien también pueden señalarse otros con un papel más secundario, como son los productos de la huerta, los cereales, las legumbres, la caza menor, las aves de corral, el cerdo o el conejo. En sus fértiles tierras se producen todo tipo de hortalizas destacando el espárrago blanco y los pimientos del piquillo por su repercusión nacional.

Junto a los platos tradicionales conviven otros influidos por la cocina islámica, como las gachas, las migas, el gazpacho, el ajo blanco, los andrajos, la pipirrana o los roscos de anís. Aparecen algunos de ascendencia minera como las patatas con pimentón, patatas con bacalao, o el remojón a base de ensalada de naranjas, bacalao, aceitunas, cebolleta y aceite de oliva, y otros tal vez procedentes de los pastores trashumantes de las tierras de Soria como el "perolo", a base de castañas, matalahúva y ciruelas pasas.

La comida tradicional de los torreños, gente eminentemente agrícola, estaba compuesta por un desayuno de “gachamiga”, guiso elaborado con harina, patatas y aceite de oliva. Del mediodía, según la temporada, eran propias las “pipirranas” o los “gazpachos” que se solían tomar a pie de tajo. Para la tarde-noche, cuando se retornaba a casa, se elaboraba un guiso a base de tocino y las sobras de varios días, que una vez frito y aderezado con tomate, daba lugar a la denominada “ropa vieja”. En las grandes celebraciones sociales, como las bodas de antaño, se agasajaba a los invitados con “pollo en pepitoria” y su caldo era conocido por los torreños como “sopa de boda”.

En la actualidad, aunque cada vez menos, se sigue llevando a cabo la tradicional matanza del cerdo, de donde se obtiene chorizo, morcilla, butifarra, salchichón, jamón o lomo de orza. Se suelen adobar las costillas y la papada, conservándose en manteca para ser consumidos durante todo el año.

Propio de los guisos de Semana Santa es el bacalao, que puede prepararse frito, en albóndigas o encebollado. Durante estas fechas se degustan también las “tortas dormidas”, llamadas así por dejarse reposar su masa durante un día entero hasta que la levadura, al fermentar, las hacía “despertar”. También nos encontramos con los “hornazos” –masa de pan cocida que lleva en su interior un huevo duro– y los “ochíos”, elaborados con la misma masa de los hornazos a la que se le añade azúcar.

De la repostería tradicional torreña son dignas de mención las “tortas de bizcochos”, las “magdalenas caseras”, los llamados “mostachones” o un antiguo dulce en el que se adivinan raíces moriscas como es el caso del llamado “bizcocho cuajado”, que cuenta entre sus ingredientes con almendras, huevo y azúcar.

Son, por tanto, platos típicos de Torreblascopedro las aceitunas (aliñadas de diferentes maneras), el ajo blanco, el ajillo inglés, los andrajos, el bacalao, las gachas duras o blandas, las gachas tortas, el gazpacho, las habas con jamón o mareadas, el lomo de orza o en adobo, las migas de pan o de harina, el morococo o cocido mareao, las pipirranas...

Son postres típicos las flores, los mostachones, los parpajotes, los ochíos, las tortas de “masaceite” con matalahúva, los hornazos, las magdalenas caseras, las tortas de bizcocho...

Destaca una bebida casera, el risol, hecha con varias hierbas aromáticas más aguardiente, azúcar, canela y café

sábado, 2 de marzo de 2013

Poesía II

         He aquí una poesía que formó parte de un relato que presenté a un concurso. Me atrevo a publicarlo en este blog ahora ya que la poesía está tan en boga en Torreblascopedro, debido a la exposición "Pulso enamorado de las horas. Antonio Carvajal desde la poesía y el arte", la cual cuenta con fotografías de Francisco Fernández y una colección de Arte Contemporáneo de la Universidad de Granada, concretamente de los Fondos de la Fundación Jorge Guillén, la cual se puede contemplar en el Centro de Arte Contemporáneo Francisco Fernández de Torreblascopedro, sito en la calle El Pilar, calle que me vio nacer, pues yo nací cuando había comadrona en el pueblo y no hacía falta ir a un hospital a dar a luz.

         Esta poesía no se rige por los canones de la composición de un poema propiamente dichos, sino que se basa en mis sentimientos y viviencias, que son lo que plasmo en los versos que componen dicho poema, siempre desde la perspectiva de alguien que ni siquiera se considera un poeta amateur, sino alguien que escribe cuando la inspiración le llega, dejando para los lectores si son dignos o no de ser recitados, aunque unas amigas me dijeron una vez al leerlos que si tenían algún problema de amor, acudirían a mí para que les escribiese algo.

Cuando veo tus bellos ojos mirarme
una dulce sensación me invade,
pues siento que con ellos me sonríes.
En mi interior pareciera
que millones de mariposas bulleran
y que mi cuerpo levitara
cuando te tengo cerca.
Sólo aprecio ver a un gentil caballero
que con su tierna sonrisa
conquista al corazón más fiero.
Mi rostro se enrojece con sólo una palabra
proferida por tus labios
y tu rostro que radiante y sonriente siempre está
alegra toda mi existencia.