He aquí una poesía cuya inspiración vino estando durmiendo y que me hizo levantar en medio de la noche para ponerme a escribirla.
Tú, que callas cuando
hablas;
tú, que estás cuando no estás;
tú, mi alma gemela
destinada,
tú, ¿dónde te hallarás?
¿Acaso en un susurro
imperceptible?
¿acaso en el brillo de una
gota de rocío?,
¿o acaso en el solo recuerdo
de algo que no fue?
Tú, sólo tú.